Publicado:
Sep 21, 2021

¿Cuánto contamina el consumo de electricidad de mi negocio?

Por
Equipo editorial Rudolf
Tiempo de lectura:
12 min.
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Introducción

Las consecuencias del cambio climático en México son palpables. La temperatura del país mantiene una tendencia al alza y alcanzó un incremento de 0.5 grados centígrados en promedio en las últimas décadas, según el Sexto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés).

Así mismo, según el Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria, actualmente se pueden observar todos estos impactos ambientales en el país:

Aumento de incendios, huracanes, deslaves, sequías, temperaturas extremas, lluvias torrenciales e inundaciones con altos costos económicos y sociales.

  • Disminución de la precipitación pluvial en la región sureste del país desde hace medio siglo.
  • Peligro o riesgo de extinción para 2.583 especies.
  • Fragmentación de alrededor de 67% de los bosques del país, lo que se traduce en una reducción de la calidad y cantidad de los hábitats silvestres.

¿Y cuál es la relación de todo esto con el consumo eléctrico? A continuación, las diferentes formas en las que la producción de energía afecta al medio ambiente y las mejores recomendaciones para reducir el consumo energético de tu negocio

¿Por qué el consumo de electricidad de mi negocio contamina al medio ambiente?

Hoy en día, la energía es un servicio esencial para la vida cotidiana. Cualquier negocio conlleva un consumo de energía. Solo basta mirar alrededor para darse cuenta de todos los equipos necesarios para llevar a cabo cualquier actividad económica: computadoras, ascensores, aires acondicionados, refrigeradores, entre otros aparatos más específicos según el rubro. 

En el proceso de producción de bienes, la mayoría de las empresas necesita no solo de una materia prima, sino también de grandes cantidades de energía eléctrica, siendo esta es una de las principales razones por las que su actividad genera un impacto ambiental. El problema principal está en las fuentes utilizadas para la generación de electricidad en el país.

La generación de energía eléctrica es un proceso en el cual se convierte la energía proveniente de una fuente primaria en electricidad. Según la fuente (térmica, nuclear, hidroeléctrica, entre otras), este proceso tiene grandes y diversos impactos en el medio ambiente.

En México, la producción de electricidad sigue dependiendo mayoritariamente de la combustión del petróleo, del gas natural y del carbón. Según un reporte de la Secretaría de Energía (Sener), el 75% de la energía eléctrica disponible durante los primeros 10 meses del 2020, fue producida en centrales con quema de combustibles fósiles. 

De acuerdo con información de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, entre los diferentes procesos de producción de energía, la combustión de carbón es uno de los principales responsables de la emisiones de CO2 (dióxido de carbono), seguido del Diésel, del aceite de calefacción, de la gasolina y del gas propano.

Entonces, ¿cómo afecta el consumo eléctrico al medio ambiente? Principalmente, ante una mayor demanda de energía por parte de las industrias y hogares, se genera una mayor necesidad de producción en las centrales. Entre los principales impactos ambientales de la generación de energía eléctrica, destacan:

  • Los gases de efecto invernadero (GEI): en los procesos de combustión, se generan grandes cantidades de gases de efecto invernadero responsables del cambio climático como dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O). En 2013, el sector de generación de electricidad contribuyó con 126,607.66 Gg de CO2e, que corresponde a 19.0% de las emisiones totales de GEI a nivel nacional.
  • La calidad del aire: Además de las emisiones de dióxido de carbono, la quema de combustibles fósiles con fines energéticos genera partículas finas que afectan la calidad del aire y, en consecuencia, tienen un impacto negativo en la salud de la población (puede aumentar el riesgo de afecciones respiratorias, enfermedades cardíacas, derrames cerebrales y cáncer de pulmón). En Ciudad de México, la contaminación del aire supera los límites que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera saludable.
  • La lluvia ácida: los gases derivados de la quema de combustibles fósiles reaccionan con el oxígeno del aire y el vapor de agua transformándose en otros contaminantes ácidos que llegan a la superficie terrestre a través de las precipitaciones, con efectos devastadores para los ecosistemas.
  • La disminución progresiva de los recursos no renovables: con el crecimiento de la población a través de los años y el desarrollo industrial y tecnológico el consumo energético aumenta aceleradamente, mientras las fuentes de combustibles fósiles son limitadas.

En el marco de esta problemática, se han logrado acuerdos mundiales que comprometen a los países a adoptar una serie de medidas para reducir sus emisiones de contaminantes y controlar su huella de carbono.

En este sentido, México en su Ley General de Cambio Climático indica:  «La Secretaría de Energía en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad y la Comisión Reguladora de Energía, promoverán que la generación eléctrica proveniente de fuentes de energía limpias alcance por lo menos 35% para el año 2024

Pero el compromiso no termina aquí, sino que también involucra a empresas e individuos como co-responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Recomendaciones

Un uso eficiente de la energía eléctrica podría contribuir a mitigar los efectos del cambio climático, contribuir en la mejora de la calidad del aire y, además, representar un ahorro en el recibo de pago de la CFE. Entre las medidas que se pueden tomar en cualquier organización para lograr una eficiencia energética se encuentran: 

  • Identificar los procesos contaminantes del negocio: aquí empieza todo, con un análisis completo de los procesos de una empresa para identificar puntos de mejora. 
  • Adaptar el consumo al mejor horario: la huella por consumo eléctrico depende en gran medida del horario de consumo. Las energías renovables son intermitentes, por lo que durante momentos en los que no hay generación renovable (la noche, por ejemplo, para la energía solar), la red eléctrica depende principalmente de las centrales termoeléctricas de combustibles fósiles. 
  • Sustituir la iluminación actual por una más eficiente: las más recomendables son las luminarias LED, ya que consumen menos energía. Además tienen una vida útil más larga y se pueden complementar con sensores que permiten regular la intensidad cerca de las ventanas.

  • Optimizar el uso de equipos electrónicos: es importante incentivar buenas prácticas con los equipos de trabajo como apagar la computadora al terminar la jornada laboral, utilizar la configuración de ahorro de energía o imprimir solo lo necesario. Además hay regletas con modo anti stand-by o enchufes inteligentes que son grandes aliados para evitar gastos energéticos innecesarios.

  • Optimizar el uso de neveras o congeladores: mientras más paquetes y alimentos haya en un refrigerador, mayor será la potencia que necesitará para enfriar y mayor será la demanda de energía. Una buena medida para optimizar su uso es limpiarlo regularmente y verificar que no esté sobrecargado innecesariamente.

  • Disminuir el uso de aire acondicionado: una de las mejores opciones para disminuir el consumo de energía por climatización en una organización es a través de un control centralizado de los equipos que permitan gestionar las horas de funcionamiento y moderar la temperatura a lo largo del día según las necesidades.  
  • Implementar sistemas de energía solar o eólica: analizar la posibilidad de instalar sistemas de generación distribuida, con paneles solares o molinos de viento, que permitan generar usando energías renovables y limpias, lo que además de ser beneficioso para el medioambiente permite ahorrar en el recibo CFE.

  • Buscar asesoría: Rudolf trabaja con big data para ayudarte a analizar tu consumo eléctrico, entender tu huella de carbono, identificar oportunidades e implementar las soluciones más eficientes para reducir tu gasto energético.

El software de Rudolf te permite visualizar y dar seguimiento a todo tu programa de gestión energética, con una oferta de servicios y acompañamiento de punta a punta para que logres la transición hacia patrones de consumo que no solo sean más eficientes, rentables y sustentables, sino que también cumplan con los protocolos internacionales de cuantificación de impacto ambiental.

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Conclusión

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